Santo Domingo. La presencia militar de Estados Unidos en el Caribe entra en fase de ajuste: los aviones tanqueros que operaban desde el Aeropuerto Internacional de Las Américas y con acceso a la Base Aérea de San Isidro fueron retirados en las últimas semanas, mientras el portaaviones USS Gerald R. Ford dejó la región rumbo a Medio Oriente, donde se reforzará el dispositivo frente a Irán.
Claves
- RD sin ala logística de EE. UU.: el despliegue de aeronaves asociado a Operación Lanza del Sur entró en fase de desmontaje; se retiraron equipos y personal que daban soporte de reabastecimiento regional.
- Portaaviones redirigido: el USS Gerald R. Ford sale del Caribe para integrarse a un segundo grupo de portaaviones en Medio Oriente, elevando la capacidad aérea y de vigilancia de EE. UU. en ese teatro.
- Cooperación continúa: pese al ajuste, EE. UU. mantiene interdicción marítima y cooperación con países caribeños; la fase previa incluyó destrucción de embarcaciones usadas por redes de narcotráfico.
Contexto
Desde el segundo semestre de 2025, Washington había reforzado su huella militar en el arco caribeño con buques, aeronaves y personal, usando puntos logísticos en islas aliadas y, de forma temporal y limitada, facilidades en RD para reabastecimiento y traslado de equipos. Ese esquema ahora se reconfigura, con activos de alto valor —como el Gerald R. Ford— orientados al Medio Oriente y un repliegue de medios aéreos desde Santo Domingo.
Por qué importa
- Menos hardware visible, misma cooperación: el ajuste no implica ruptura con Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), sino reasignación de recursos en función de prioridades globales.
- RD sigue en el mapa: el país conserva su rol en intercambio de información, ejercicios y coordinación regional, pero sin el componente de aviones tanqueros basado en su territorio.
Redacción Factor Mundo.










