Nueva York. En su primera aparición mediática en meses, Ghislaine Maxwell evitó responder preguntas de fondo sobre la red de abusos vinculada a Jeffrey Epstein y aprovechó para lanzar una advertencia política en dirección a Donald Trump, sugiriendo que nuevas revelaciones podrían agitar la campaña estadounidense.
Lo que dejó claro
- Silencios calculados: rechazó abordar detalles operativos, lista de contactos o presuntos cómplices, alegando procesos en curso y límites legales.
- Mensaje a Trump: deslizó que “todo saldrá a la luz” y que algunos intentan “reescribir la historia”, frase que muchos interpretan como dardo directo al expresidente.
- Narrativa de victimización: insistió en que ha sido usada como “chivo expiatorio”, mientras organizaciones de víctimas reiteran que su rol fue clave para captar y facilitar el acceso a menores.
Por qué importa
- El caso Epstein se ha convertido en un expediente de alto voltaje político y mediático que cruza a Hollywood, finanzas y poder.
- La estrategia de Maxwell sugiere goteo de información y batalla narrativa, más que cooperación abierta.
- La referencia a Trump introduce el tema en la conversación electoral, con riesgo de nuevas filtraciones y litigios colaterales.
Qué mirar a continuación
- Si la defensa de Maxwell mueve ficha con apelaciones o acuerdos restringidos.
- Posibles citaciones o demandas civiles reactivadas por víctimas.
- Impacto en la agenda política estadounidense si surgen nombres o documentos inéditos.
Redacción Factor Mundo.










