Miles de feligreses se movilizan este 21 de enero hacia la Basílica de Higüey para venerar a la Virgen de la Altagracia, en una de las mayores concentraciones religiosas del país. La diócesis y organizadores han preparado espacios para el flujo de peregrinos y las celebraciones litúrgicas que se desarrollan durante todo el día.
Autoridades civiles y de emergencia despliegan un operativo de seguridad vial, asistencia médica y control de tránsito en las rutas hacia La Altagracia y en las inmediaciones del templo, con participación de agencias como el COE, junto a transporte público reforzado para facilitar el retorno seguro de los asistentes.
La festividad, además del componente espiritual, deja un impacto económico regional por el auge temporal en hospedaje, comercio y servicios. El llamado oficial es a planificar el viaje, hidratarse, respetar las indicaciones en carretera y priorizar el uso de transporte colectivo. La cobertura en vivo de medios locales permite seguir las eucaristías y el movimiento de peregrinos para quienes no puedan desplazarse hasta Higüey.










