El fin del cierre del Gobierno federal en Estados Unidos aliviará varios frentes sensibles para la economía dominicana: turismo, conectividad aérea y remesas. Así lo plantea el politólogo José Luis Morillo Frías, quien advierte que la parálisis en Washington había reducido viajes de estadounidenses y afectado a dominicanos empleados federales o dependientes de transferencias desde ese país.
Según Morillo Frías, durante el cierre se limitaron servicios en aeropuertos y cayó la llegada de turistas, con impacto directo en hoteles y comercios locales. También se habría resentido el envío de remesas, golpeando a hogares que dependen de esos ingresos. Con la reapertura, se espera reactivación de vuelos, consumo y flujo regular de transferencias.
El analista atribuye el acuerdo en Washington al deterioro económico que provocó el cierre, con pérdidas diarias millonarias en transporte, y destaca que incluye reposición de miles de empleos federales y apoyo a programas sociales, seguridad y agricultura. Lamenta, no obstante, que la cobertura de “Obamacare” quede fuera del pacto, lo que mantiene incertidumbre en el frente social estadounidense.
Para República Dominicana, la clave inmediata es práctica: más estabilidad en vuelos y gasto turístico, y normalización de remesas. El efecto final dependerá de que la reapertura en EE. UU. se traduzca en mayor confianza del consumidor y continuidad presupuestaria más allá del parche inicial.









