El presidente ruso, Vladímir Putin, remitió un mensaje de condolencias al presidente iraní, Masud Pezeshkian, tras la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí. En su telegrama, Putin calificó el hecho como un “asesinato” cometido con una “cínica violación” de las normas de la moral humana y del derecho internacional, y pidió hacer llegar su apoyo a la familia del líder fallecido, al Gobierno y al pueblo iraní.
El Kremlin subrayó además que Jameneí será recordado en Rusia como un estadista que contribuyó a fortalecer las relaciones bilaterales, aludiendo a la asociación estratégica entre Moscú y Teherán.










