Irán lanzó una nueva oleada de bombardeos contra Israel y contra posiciones vinculadas a Estados Unidos en la región, en una escalada que mantiene a Oriente Medio en máxima tensión.
La Guardia Revolucionaria afirmó que sus misiles golpearon objetivos en “el corazón de Tel Aviv” y también apuntaron a “bases enemigas” en Erbil, en el Kurdistán iraquí, además de referirse a fuerzas navales estadounidenses desplegadas en Oriente Medio.
Hasta el momento, los reportes hablan de ataques regulares desde el inicio del conflicto, con víctimas y daños en distintos puntos, mientras los sistemas de defensa aérea siguen interceptando parte de los proyectiles. La situación continúa evolucionando y se mantiene el riesgo de una expansión mayor del conflicto.










