La deuda del Banco Central de la República Dominicana volvió a bajar en 2025 por tercer año consecutivo, una señal relevante dentro del panorama fiscal del país. Al cierre de 2025, la deuda del BCRD se ubicó en US$14,698.7 millones, equivalente al 11.4 % del PIB.
La reducción es importante porque la deuda del Banco Central ha sido durante años una de las cargas estructurales más pesadas de las finanzas públicas dominicanas. Cuando esa deuda baja, mejora el perfil del endeudamiento consolidado y se reduce presión sobre intereses, manejo de liquidez y estabilidad macroeconómica. Es decir: no resuelve todo, pero ayuda a ordenar la casa.
Aun con esa mejoría, el cuadro general sigue siendo exigente. La deuda pública consolidada del país cerró 2025 en US$76,248.6 millones, equivalente al 59.4 % del PIB, sumando la deuda del Sector Público No Financiero y la del propio Banco Central. La parte del SPNF fue de US$61,549.9 millones, o 47.9 % del PIB.
En términos prácticos, el descenso de la deuda del Banco Central sugiere una trayectoria más favorable en uno de los frentes más sensibles de la economía dominicana. Pero también deja una advertencia: aunque el emisor haya logrado seguir reduciendo su carga, el endeudamiento total del Estado continúa alto y exige disciplina fiscal, crecimiento sostenido y manejo cuidadoso del gasto y del financiamiento.
La noticia, en resumen, es positiva. El Banco Central sigue descargando peso. El problema es que el resto del aparato público todavía carga bastante.










