La lluvia no se va.
Se intensifica.
El Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET) advirtió que continuarán los aguaceros fuertes, tormentas eléctricas, ráfagas de viento y posibles granizadas en gran parte del país, debido a la combinación de una vaguada y un sistema frontal que mantiene la atmósfera inestable.
No es un episodio aislado.
Es una racha.
Lo que viene
El pronóstico es claro:
- lluvias desde la mañana, más intensas en la tarde
- tormentas eléctricas frecuentes
- ráfagas de viento
- granizadas aisladas en varias regiones
Las zonas más afectadas incluyen:
- el Gran Santo Domingo
- el Cibao
- el noreste
- la Cordillera Central
- la zona fronteriza
Es prácticamente todo el mapa.
Lo que ya está pasando
Esto no es solo pronóstico.
Ya está ocurriendo.
En los últimos días se han reportado granizadas en Santo Domingo Este, la Zona Colonial, Baní y San José de Ocoa, un fenómeno poco común que refleja la intensidad del sistema atmosférico actual.
Además:
- lluvias persistentes
- suelos saturados
- aumento del riesgo de inundaciones
El nivel de alerta
El Centro de Operaciones de Emergencias mantiene:
- provincias en alerta roja
- más de 20 en alerta amarilla
- varias en alerta verde
por riesgo de:
- inundaciones urbanas
- crecidas de ríos
- deslizamientos de tierra
El país sigue en vigilancia constante.
El problema real
El fenómeno climático es fuerte.
Pero el impacto no es solo natural.
Cada sistema de este tipo vuelve a evidenciar lo mismo:
- ciudades que no drenan
- comunidades en zonas vulnerables
- infraestructura limitada
La lluvia no sorprende.
Expone.
Lo que está en juego
No es solo este frente.
Es la acumulación:
- varios días de precipitaciones
- suelos al límite
- sistemas de respuesta bajo presión
Y cuando eso coincide, cualquier aguacero deja de ser rutina.
Se convierte en riesgo.
La pregunta inevitable
No es si seguirá lloviendo.
Eso ya está dicho.
La pregunta es otra:
¿cuánto más puede resistir el país… antes de que la lluvia deje de ser clima y se convierta en crisis permanente?










