Nueva York. El precio del petróleo intermedio de Texas cerró con una fuerte subida del 4.48 % y alcanzó los US$82.49 por barril, impulsado por la nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán.
El avance se produjo después de que las Fuerzas Armadas estadounidenses informaran haber alcanzado decenas de objetivos militares iraníes durante su más reciente ronda de ataques.
La intensificación de las hostilidades volvió a elevar el temor sobre posibles interrupciones en el suministro y provocó una reacción inmediata entre los inversionistas.
El crudo estadounidense terminó la jornada con un incremento de US$3.54 respecto al cierre anterior, confirmando que cualquier movimiento militar en la región puede trasladarse rápidamente al mercado energético.
Los operadores siguen atentos a la evolución del conflicto y a sus posibles efectos sobre las rutas utilizadas para transportar petróleo.
La incertidumbre también mantiene bajo presión los precios de los combustibles y amenaza con aumentar los costos para las economías que dependen de las importaciones energéticas.
El petróleo vuelve así a superar la barrera de los US$80 y entra en una zona especialmente sensible para consumidores, empresas y gobiernos.
La guerra todavía se libra con misiles. Pero su factura ya comenzó a aparecer en cada barril.










