El petróleo intermedio de Texas subió un 2.95 % y cerró en US$86.83 por barril, impulsado por una nueva escalada verbal entre Estados Unidos e Irán.
Los contratos de futuros para agosto, referencia del mercado estadounidense, aumentaron US$2.49 respecto al cierre anterior.
El repunte se produjo después de que Donald Trump amenazara con destruir instalaciones en Teherán si Irán vuelve a atacar embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
El mandatario afirmó que cada ataque iraní contra un buque sería respondido con el bombardeo de un puente o una central eléctrica, incluso instalaciones ubicadas dentro o cerca de la capital iraní.
Trump realizó la advertencia mientras se dirigía a recibir los restos de militares estadounidenses muertos en ataques iraníes registrados en Jordania e Irak.
Se trata de las primeras bajas estadounidenses desde la ruptura de la tregua entre ambos países, ocurrida hace aproximadamente dos semanas.
Mientras aumenta la presión militar, Washington sostiene que todavía está dispuesto a negociar una salida al conflicto, pero acusa a Teherán de incumplir los compromisos establecidos durante el alto el fuego.
La guerra en Ucrania y el conflicto con Irán se han convertido en las dos principales fuentes de incertidumbre que sostienen el aumento del petróleo.
El temor a nuevas interrupciones del suministro devolvió al WTI a la franja media de los US$80 por primera vez desde junio.
Trump amenazó con bombardear Teherán.
El mercado tardó poco en responder: US$86.83 por barril.










