El presidente estadounidense sostiene que su salida del acuerdo nuclear de 2015 impidió que Teherán consiguiera armas atómicas y afirma que Irán las habría utilizado rápidamente
Washington. Donald Trump volvió a defender su política contra Irán con una afirmación extraordinaria: asegura que, sin sus decisiones, Israel habría sido destruido y Oriente Medio estaría arrasado por armas nucleares.
El presidente estadounidense afirmó que su decisión de retirar a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán en 2018 fue determinante para impedir que Teherán consiguiera una bomba atómica.
Trump calificó el pacto alcanzado durante la presidencia de Barack Obama como un desastre y sostuvo que mantenerlo habría permitido a Irán desarrollar armamento nuclear.
Según su versión, Teherán no se habría limitado a poseerlo.
Lo habría utilizado.
Trump aseguró que Irán habría atacado rápidamente a Israel y extendido la destrucción por Oriente Medio. Incluso afirmó que el Estado israelí posiblemente ya no existiría si él no hubiese llegado a la Presidencia.
Las declaraciones se producen en medio de una guerra que ya se acerca a los seis meses y mantiene enfrentados directamente a Estados Unidos e Irán.
Washington e Israel iniciaron en febrero una ofensiva contra objetivos iraníes con el argumento de impedir que Teherán desarrollara armas nucleares.
Irán niega que su programa nuclear tenga fines militares y sostiene que sus actividades responden exclusivamente a objetivos pacíficos.
La confrontación ha terminado extendiéndose mucho más allá de las instalaciones nucleares.
El estrecho de Ormuz permanece sometido a fuertes restricciones, el tránsito petrolero ha caído y los precios internacionales de la energía se mantienen elevados.
Trump anunció además esta semana una nueva ofensiva económica destinada a aislar completamente a Irán y amenazó con sancionar a países, empresas e instituciones financieras que ayuden a Teherán a evadir las restricciones estadounidenses.
El presidente presenta ahora toda esa estrategia como la continuación de una decisión que tomó hace ocho años.
Su argumento es simple.
Sin Trump, Irán tendría la bomba.
Y según Trump, ya la habría utilizado.










