John Ternus asumirá como CEO el 1 de septiembre; Cook no abandona la compañía y pasará a presidir ejecutivamente su junta directiva
Cupertino. Tim Cook está a punto de dejar uno de los cargos más poderosos del mundo empresarial.
El próximo 1 de septiembre, después de casi 15 años como director ejecutivo de Apple, entregará el mando a John Ternus, actual vicepresidente sénior de Ingeniería de Hardware.
Pero Cook no se va de Apple.
Pasará a convertirse en presidente ejecutivo de la junta directiva, desde donde continuará participando en decisiones estratégicas y en la relación de la compañía con gobiernos y responsables de políticas públicas.
La transición fue aprobada por unanimidad por la junta y culmina un proceso de sucesión preparado durante años.
Cook tomó las riendas de Apple en 2011, después de Steve Jobs.
Entonces la compañía tenía una capitalización bursátil cercana a US$350,000 millones.
Ahora ronda los US$4 billones.
El crecimiento supera el 1,000 %.
Los ingresos anuales también cambiaron de escala: pasaron de unos US$108,000 millones en 2011 a más de US$416,000 millones en 2025.
Durante su gestión, Apple dejó de depender casi exclusivamente del iPhone.
Llegaron nuevas categorías como Apple Watch, AirPods y Vision Pro, mientras servicios como iCloud, Apple Pay, Apple Music y Apple TV se transformaron en un negocio que genera más de US$100,000 millones anuales.
La compañía también dio uno de sus pasos tecnológicos más importantes: abandonar progresivamente procesadores externos en sus computadoras y desarrollar sus propios chips Apple Silicon.
Apple tiene actualmente más de 2,500 millones de dispositivos activos en el mundo.
El hombre encargado de la siguiente etapa será John Ternus.
Ternus entró en Apple en 2001 y ha trabajado durante 25 años en el desarrollo de productos como iPhone, iPad, Mac, Apple Watch y AirPods.
Su perfil es eminentemente técnico.
Y esa elección llega precisamente cuando Apple enfrenta uno de sus mayores desafíos desde la llegada del teléfono inteligente: competir en inteligencia artificial sin perder el control sobre el hardware y el ecosistema que hicieron extraordinariamente rentable a la compañía.
Cook recibió una Apple construida alrededor del genio de Steve Jobs.
Quince años después entrega algo diferente.
Una máquina de US$4 billones.
Ahora le toca a Ternus demostrar que también sabe hacerla innovar.










