Ocho años después del primer modelo, la industria ya resolvió pantallas, bisagras y grosor; el problema es otro: los plegables todavía representan menos del 2 % de los teléfonos vendidos
Cupertino. Apple está a punto de entrar en un mercado que lleva ocho años intentando demostrar que alguien realmente lo necesita.
Los teléfonos plegables ya funcionan.
Ahora falta venderlos.
Desde que Royole lanzó el primer modelo comercial en 2018, fabricantes como Samsung, Huawei, Motorola, Oppo y Honor han invertido miles de millones en resolver los principales problemas técnicos de la categoría.
Las pantallas son más resistentes.
La arruga del centro casi ha desaparecido.
Las bisagras cierran sin dejar grandes espacios.
Y el grosor dejó de ser una condena.
Algunos modelos actuales pesan prácticamente lo mismo que un teléfono convencional y, cuando están abiertos, son incluso más delgados.
La ingeniería hizo su trabajo.
El mercado, no tanto.
Los plegables todavía representan menos del 2 % de las ventas mundiales de teléfonos inteligentes.
Durante el segundo trimestre de 2026 se distribuyeron alrededor de 3.4 millones de unidades, incluso un 2 % menos que durante el mismo período del año anterior.
Huawei domina el mercado global con aproximadamente 48 % de participación, impulsada principalmente por China.
Fuera del gigante asiático, Samsung continúa siendo la referencia.
El formato que más ha funcionado es el que se abre como un libro, responsable de cerca del 69 % de las ventas de plegables.
Y precisamente ahí entraría Apple.
La compañía no ha confirmado oficialmente todos los detalles de su primer iPhone plegable, pero las filtraciones apuntan a un dispositivo compacto que, al abrirse, funcionaría como una pequeña tableta.
Apple llega tarde.
Deliberadamente tarde.
Lo hizo antes con reproductores de música, relojes inteligentes y auriculares inalámbricos: dejó que otros probaran la tecnología, cometieran errores y educaran al consumidor.
Después entró cuando el producto estaba suficientemente maduro.
Pero esta vez no tiene garantizado el éxito.
Apple también llegó tarde a los altavoces inteligentes y nunca dominó la categoría. Con Vision Pro construyó uno de los dispositivos de realidad mixta más avanzados del mercado sin conseguir convertirlo en un producto masivo.
Los analistas, sin embargo, apuestan fuerte.
Counterpoint calcula que Apple podría capturar alrededor del 29 % del mercado de plegables durante su primer año, mientras otras proyecciones la colocan como posible líder de la categoría en 2027.
La industria ya demostró que puede fabricar un teléfono que se dobla miles de veces sin romperse.
Apple llega cuando queda la pregunta más difícil.
Por qué alguien debería pagar por uno.










