Apple replantea su estrategia de realidad mixta ante las bajas ventas de Vision Pro y la aparición de dispositivos más ligeros y económicos de Meta.
CUPERTINO. Dos años después de presentar uno de sus productos más ambiciosos, Apple enfrenta serias dificultades para encontrarle un futuro comercial a Vision Pro. Las gafas de realidad mixta, concebidas como el inicio de una nueva era informática, no han conseguido conquistar al mercado y su desarrollo atraviesa un período de incertidumbre.
El dispositivo llegó en 2024 con tecnología avanzada, pantallas de alta resolución y una propuesta que prometía transformar la manera de trabajar, consumir entretenimiento e interactuar con las aplicaciones digitales.
Sin embargo, su precio inicial de 3,499 dólares, su peso y las limitaciones de autonomía dificultaron su adopción.
En octubre de 2025, Apple presentó una actualización equipada con el procesador M5 y una nueva banda diseñada para mejorar la comodidad. La renovación incorporó mayor potencia y autonomía, pero mantuvo prácticamente intactos los problemas originales.
Las ventas tampoco han respondido a las expectativas. Según informaciones sobre la situación interna de la compañía, algunas tiendas apenas consiguen vender una unidad al mes.
La situación ha llevado a Apple a reconsiderar distintos proyectos destinados a desarrollar versiones más económicas y ligeras. Varios prototipos fueron descartados y parte de los recursos de ingeniería se han trasladado hacia otras categorías de dispositivos.
Mientras tanto, Meta ha intensificado la competencia.
La compañía presentó recientemente sus nuevas Meta VR Glasses, unas gafas que trasladan el procesador y la batería a un módulo externo para reducir considerablemente el peso del dispositivo.
Con aproximadamente 100 gramos y un precio anunciado de 1,299 dólares, la propuesta busca resolver dos de los principales inconvenientes de Vision Pro. Su lanzamiento comercial está previsto para 2027.
Apple, por su parte, trabaja en un nuevo proyecto identificado internamente como N224. Sus ingenieros estarían explorando cuatro diseños alternativos, incluyendo modelos que también trasladarían componentes a una unidad externa.
No obstante, existen diferencias internas sobre esa solución. Algunos responsables consideran que separar los componentes mediante un cable perjudicaría la experiencia del usuario.
Las informaciones disponibles indican que un eventual sucesor no llegaría antes de finales de 2028 o principios de 2029. Su lanzamiento, además, no está garantizado.
La prioridad de Apple estaría desplazándose hacia unas gafas inteligentes más ligeras, equipadas con inteligencia artificial y concebidas para competir directamente con los dispositivos desarrollados por Meta.
Esto no significa que Vision Pro haya sido abandonado. Apple continúa comercializándolo y mantiene el desarrollo de su sistema operativo, que recibió una nueva actualización durante septiembre.
El problema es determinar si todavía existe espacio comercial para su concepto original.
Vision Pro demostró que Apple podía fabricar uno de los dispositivos de realidad mixta más avanzados del mercado. Dos años después, la compañía enfrenta una cuestión diferente: cómo convertir aquella demostración tecnológica en un producto que las personas realmente quieran comprar y utilizar.










