Katie Zacharia dejó la Casa Blanca después de una primera semana marcada por críticas a su desempeño y cuestionamientos sobre sus credenciales profesionales.
WASHINGTON. El presidente Donald Trump despidió a su recién nombrada secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Katie Zacharia, apenas cinco días después de que asumiera formalmente el cargo y tras una primera semana marcada por controversias sobre su desempeño y sus credenciales profesionales.
La salida se produjo pocas horas después de que Trump reconociera públicamente que había recomendado a Zacharia reconsiderar si realmente quería continuar en uno de los puestos más expuestos de su administración.
El mandatario aseguró que los medios de comunicación habían sido particularmente duros con ella y afirmó que su intención era que tomara una decisión pensando en su bienestar personal.
Horas después, su salida quedó confirmada.
Zacharia había sido escogida personalmente por Trump para sustituir a Karoline Leavitt y su nombramiento sorprendió incluso a algunos funcionarios de la administración.
Su primera comparecencia ante la prensa, celebrada esta semana, estuvo marcada por una evidente falta de preparación y una participación considerablemente más breve de lo habitual.
Durante aproximadamente 14 minutos leyó una lista de logros de la administración y respondió solamente unas pocas preguntas.
La actuación provocó críticas tanto en medios tradicionalmente adversos a Trump como entre comentaristas conservadores.
A esa controversia se sumaron dudas sobre su trayectoria profesional.
Zacharia se había presentado públicamente como abogada, aunque posteriormente se conoció que no había aprobado el examen necesario para ejercer formalmente en California.
También reaparecieron publicaciones anteriores en redes sociales que generaron cuestionamientos sobre algunas de sus posiciones y afirmaciones públicas.
Trump había defendido inicialmente su nombramiento y elogiado su trabajo.
Pero este viernes reconoció ante periodistas que había conversado directamente con ella sobre la posibilidad de abandonar el puesto.
La salida deja nuevamente vacante una de las posiciones más visibles de la Casa Blanca cuando faltan pocas semanas para las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
La función de secretario de Prensa tiene además una particular importancia dentro de la administración Trump.
El presidente mantiene un contacto frecuente y directo con periodistas, realiza declaraciones constantemente y utiliza sus propias redes sociales como principal canal de comunicación política, lo que reduce el margen de autonomía de quienes actúan como portavoces oficiales.
Zacharia había trabajado anteriormente como asesora de comunicaciones de Trump Media & Technology Group y ocupó brevemente una función dentro del Departamento de Seguridad Nacional.
Su paso por la sala de prensa de la Casa Blanca terminó, sin embargo, prácticamente antes de comenzar.
Fue nombrada.
Compareció una vez ante los periodistas.
Cinco días después, estaba fuera.










