Un AVE de Renfe impactó contra un tren de Iryo detenido en Toledo, apenas nueve meses después del accidente de Adamuz. Las investigaciones apuntan a una orden de circulación emitida tras un fallo del sistema de seguridad, mientras el Gobierno declara tres días de luto nacional.
España enfrenta una nueva tragedia ferroviaria después de que dos trenes de alta velocidad chocaran este miércoles 28 de octubre en la provincia de Toledo, dejando al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridas, según el balance provisional de las autoridades.
El accidente ocurrió a las 8:53 de la mañana, cerca de la localidad de Urda, cuando un tren AVE que viajaba de Madrid a Sevilla impactó por detrás contra otro convoy de la empresa Iryo que permanecía detenido en la misma vía.
La colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones y la caída de algunos por un terraplén. Los equipos de emergencia desplegaron un amplio operativo de rescate, mientras hospitales de Castilla-La Mancha y Madrid recibían a los heridos.
Las primeras informaciones sobre las causas han generado interrogantes acerca del funcionamiento de los protocolos ferroviarios.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que una avería del sistema de seguridad LZB obligó a detener varios trenes que circulaban por ese tramo. Posteriormente, desde el centro de control ferroviario se autorizó al AVE a reanudar su recorrido a velocidad normal, pese a que el convoy de Iryo continuaba inmovilizado.
Según el ministro, el tren avanzó aproximadamente 17 minutos antes de producirse el impacto. La autorización habría contradicho las medidas de precaución establecidas para circular cuando el sistema automático de protección no funciona.
La investigación deberá determinar por qué se emitió esa instrucción y qué mecanismos de seguridad dejaron de impedir la colisión.
La tragedia ocurre apenas nueve meses después del accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, donde murieron 46 personas el pasado 18 de enero. Ambos siniestros se produjeron en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó de inaceptable que se hayan registrado dos accidentes de semejante gravedad en menos de un año y prometió esclarecer las circunstancias del nuevo desastre.
Las autoridades declararon tres días de luto nacional, desde el 29 hasta el 31 de octubre, mientras continúan las labores de identificación de las víctimas.
La circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece suspendida, sin una fecha confirmada para su restablecimiento. Renfe anunció servicios alternativos para atender a los pasajeros afectados.
La investigación también examinará si los sistemas de respaldo y supervisión eran suficientes para evitar que una decisión operativa pudiera desencadenar una catástrofe de esta magnitud.










