El nuevo período legislativo tendrá entre sus prioridades dos proyectos largamente aplazados, además de cambios pendientes en justicia, salud y administración pública
Santo Domingo. El Congreso Nacional inicia un nuevo período legislativo con dos reformas pendientes desde hace años en el centro de la agenda: la modificación del Código de Trabajo y la reforma integral del sistema de seguridad social.
Ambas iniciativas han sido discutidas durante varias legislaturas, pero ninguna ha logrado completar el recorrido necesario para convertirse en ley.
Ahora vuelven a aparecer entre las prioridades del Senado y la Cámara de Diputados.
La reforma laboral busca actualizar una legislación vigente desde 1992 y ordenar asuntos que han provocado años de enfrentamiento entre empresarios, sindicatos y Gobierno.
Entre los puntos más sensibles figuran la cesantía, la jornada laboral, las modalidades de contratación, el trabajo doméstico, el teletrabajo y las nuevas formas de empleo surgidas con la economía digital.
El tema de la cesantía continúa siendo el principal escollo.
Los sindicatos rechazan cualquier modificación que reduzca los derechos actuales de los trabajadores, mientras sectores empresariales plantean cambios que disminuyan el costo acumulado de ese régimen.
La seguridad social será el otro gran frente.
El sistema creado por la Ley 87-01 arrastra cuestionamientos sobre las pensiones, el funcionamiento de las AFP, las ARS, la atención médica y el monto que deben pagar directamente los afiliados cuando reciben determinados servicios.
La intención es revisar un modelo que lleva más de dos décadas funcionando y que, pese a su amplia cobertura, sigue generando críticas por la calidad de las pensiones y el acceso efectivo a la salud.
El nuevo período legislativo también tiene pendientes proyectos relacionados con la justicia, la administración pública, el sistema electoral y otras reformas institucionales.
El Congreso llega a esta etapa después de aprobar durante el último año más de 400 iniciativas entre leyes, resoluciones y acuerdos.
Pero cantidad no será el problema ahora.
Las dos reformas principales llevan años esperando.
El reto será aprobar lo que hasta ahora nadie ha logrado cerrar.










