El presidente niega que el arsenal esté comprometido, pese a reportes sobre el fuerte consumo de misiles durante la guerra con Irán
Washington. El presidente Donald Trump negó que Estados Unidos enfrente una escasez de municiones y calificó de “traidores” los reportes que advierten sobre el deterioro de sus reservas militares.
Trump aseguró que el país posee “enormes cantidades” de armamento y afirmó que las empresas de defensa están ampliando su capacidad de producción con nuevas plantas y fábricas.
La declaración llega después de varias informaciones que sostienen que la guerra contra Irán ha consumido una parte considerable de los misiles estadounidenses.
Reportes de prensa indican que Washington habría utilizado casi todas sus existencias disponibles de algunos proyectiles de largo alcance, además de una proporción importante de misiles Tomahawk y sistemas interceptores Patriot, THAAD y SM-3. (The Times)
La administración no ha reconocido públicamente una crisis de abastecimiento.
Sin embargo, el Pentágono solicitó decenas de miles de millones de dólares para reponer sus arsenales y acelerar la producción de municiones empleadas durante el conflicto. (The Wall Street Journal)
Trump también advirtió que su Gobierno perseguirá a quienes filtren información sobre las reservas militares, al considerar que la divulgación de esos datos compromete la seguridad nacional.
El debate afecta directamente la capacidad de Estados Unidos para mantener una guerra prolongada contra Irán sin reducir sus reservas destinadas a otros escenarios, como Europa o una eventual crisis en el Pacífico.
La industria militar estadounidense ya había sido presionada para aumentar la fabricación de misiles y reducir los tiempos de reposición, que en algunos sistemas pueden extenderse durante años. (The Wall Street Journal)
Trump sostiene que hay municiones suficientes.
Los reportes dicen lo contrario.
Y llamar traidor al mensajero no fabrica un solo misil.










