La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que la cepa involucrada en el brote detectado en el crucero MV Hondius corresponde al llamado virus Andes, considerado la variante más peligrosa y atípica del hantavirus.
La razón es simple y preocupante:
es la única cepa conocida de hantavirus con capacidad comprobada de transmitirse entre humanos.
Hasta el momento, la OMS ha confirmado cinco casos positivos y mantiene otros tres bajo sospecha, en un brote que ya dejó al menos tres fallecidos relacionados con el crucero que partió desde Sudamérica.
Según los expertos, la variante Andes suele provocar cuadros mucho más graves que otras formas del virus, afectando principalmente el sistema respiratorio y pudiendo evolucionar rápidamente hacia insuficiencia pulmonar severa.
La OMS explicó que el contagio humano requiere contacto estrecho y prolongado, generalmente mediante fluidos corporales o convivencia cercana en espacios cerrados.
Por ahora, el organismo insiste en que el riesgo global sigue siendo “bajo” y descartó que el brote represente una situación comparable al inicio del COVID-19.
Aun así, la organización reconoció que podrían aparecer más casos debido al largo período de incubación del virus, que puede extenderse hasta seis semanas.
El brote mantiene bajo vigilancia internacional a pasajeros y contactos del crucero, incluyendo personas que desembarcaron antes de que se detectara oficialmente la enfermedad.
El hantavirus normalmente se transmite por contacto con orina, saliva o excrementos de roedores infectados. Lo excepcional en este caso no es la existencia del virus.
Es la cepa.
Porque la variante Andes rompe una de las reglas históricas del hantavirus:
puede pasar de persona a persona.
Y esa frase, después de 2020, basta para poner nervioso al planeta entero.










