Analistas consideran difícil que decenas de miles de personas se desplazaran hacia la frontera sin conocimiento de las autoridades marroquíes
Madrid. La entrada masiva de migrantes a Ceuta pudo haber sido tolerada por Marruecos como una forma de presionar al Gobierno español en medio de nuevas tensiones diplomáticas.
Fuentes y especialistas citados por la prensa británica consideran improbable que un movimiento de esa magnitud se produjera sin que las autoridades marroquíes lo conocieran o permitieran.
La principal sospecha apunta a la molestia de Rabat por los acercamientos de España con Argelia, rival regional de Marruecos y uno de sus principales competidores en el suministro de gas hacia Europa.
El director del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos de Madrid, Haizam Amirah Fernández, señaló que el desplazamiento de decenas de miles de personas hacia Ceuta difícilmente pudo ocurrir sin conocimiento previo de las autoridades marroquíes.
La crisis también estuvo precedida por una actividad inusual en redes sociales, donde circularon mensajes que animaban a cruzar hacia territorio español. No está claro si esa movilización surgió espontáneamente o fue coordinada.
El episodio recuerda lo ocurrido en 2021, cuando miles de marroquíes entraron en Ceuta durante una crisis diplomática entre Madrid y Rabat por el Sáhara Occidental.
Entonces, España terminó modificando su posición y respaldando el plan marroquí de autonomía para ese territorio.
Esta vez, todavía no existen pruebas concluyentes de que Marruecos organizara directamente la entrada masiva.
Pero la duda ya está instalada.
Mover a decenas de miles de personas sin controles hacia una de las fronteras más vigiladas del norte de África no parece una simple casualidad.
Y en la relación entre España y Marruecos, las fronteras rara vez se abren sin mensaje.










