La Sociedad Dominicana de Neurología reclama un registro nacional que permita conocer cuántos casos existen y diseñar políticas de atención más precisas
Santo Domingo. Alrededor de 36,500 niños y adolescentes podrían vivir con trastorno del espectro autista en República Dominicana, incluyendo miles de casos que todavía no han sido diagnosticados.
La estimación fue realizada por la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía a partir de los datos poblacionales de la Oficina Nacional de Estadística.
El país tiene cerca de 3.65 millones de menores de edad. Aplicando una prevalencia aproximada del 1 %, la entidad calcula que unos 36,500 podrían presentar alguna condición dentro del espectro autista. No se trata de un censo ni de una cifra oficial de diagnósticos. Es una proyección que deja al descubierto un problema más grave: República Dominicana todavía no sabe con precisión cuántas personas viven con autismo. (Listín Diario)
La sociedad médica considera urgente crear un registro nacional de personas con trastorno del espectro autista y fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica.
Sin información confiable, el Estado no puede calcular cuántos especialistas necesita, dónde deben instalarse los servicios ni cuánto dinero debe destinar a diagnóstico, terapias, educación inclusiva y acompañamiento familiar.
La falta de datos también oculta los casos que nunca llegan al sistema de salud.
Muchas familias pasan años buscando respuestas, especialmente fuera de las principales ciudades, donde el acceso a neurólogos infantiles, psicólogos, terapeutas del lenguaje y otros profesionales especializados sigue siendo limitado.
Un diagnóstico temprano puede permitir intervenciones ajustadas a las necesidades de cada niño y mejorar su desarrollo, comunicación, autonomía y participación escolar.
Pero el diagnóstico, por sí solo, no resuelve nada.
Las familias necesitan consultas, terapias continuas, apoyo educativo y servicios públicos que no dependan únicamente de cuánto puedan pagar.
La Sociedad Dominicana de Neurología insiste en que conocer la magnitud real del autismo es el primer paso para construir políticas públicas serias.
República Dominicana podría tener más de 36,000 menores dentro del espectro.
El problema es que el Estado todavía no sabe quiénes son, dónde están ni qué atención reciben.









