Santo Domingo. En una de las advertencias políticas más relevantes que ha recibido el oficialismo en los últimos meses, el dirigente del PRM y presidente de Indotel, Guido Gómez Mazara, llamó a su partido a evitar los mismos errores que llevaron al declive del PRD, organización de la que precisamente nació el Partido Revolucionario Moderno.
La advertencia no fue abstracta.
Guido identificó varios factores que, a su juicio, terminaron fracturando al viejo partido blanco:
- predominio de agendas personales;
- alejamiento de las bases;
- excesiva influencia de las élites;
- sustitución del liderazgo político por el dinero o la imagen.
Quizás la frase más interesante de toda la entrevista fue su crítica a la política convertida en espectáculo.
Según sostuvo, las redes sociales están creando una generación de dirigentes donde la forma comienza a pesar más que el contenido. En otras palabras: políticos con muchos seguidores y pocas ideas.
Para quienes observan la política dominicana, el mensaje tiene una lectura evidente.
Guido no está hablando realmente del PRD.
Está hablando del PRM.
Y está hablando del 2028.
Porque los problemas que menciona ya comienzan a verse en el partido oficialista:
- múltiples proyectos presidenciales compitiendo simultáneamente;
- crecimiento del poder económico dentro de la política;
- dependencia creciente de las redes sociales;
- tensiones entre las estructuras partidarias y la gestión gubernamental.
La advertencia tampoco es nueva en su discurso.
Desde 2025 Guido viene insistiendo en la necesidad de respetar la institucionalidad partidaria, evitar las aspiraciones adelantadas y modernizar la estructura interna del PRM para impedir que reproduzca los vicios que provocaron la división del PRD.
Lo interesante es que la historia le da cierto peso al argumento.
El PRD fue durante décadas la principal fuerza política dominicana.
Parecía invencible.
Y terminó fragmentado por conflictos internos, luchas de liderazgo y disputas de poder que dieron origen al propio PRM.
Por eso la advertencia de Guido tiene algo de paradoja histórica.
El partido que nació para escapar de los errores del PRD empieza a escuchar recordatorios sobre esos mismos errores.
La pregunta es si el PRM escuchará la lección.
Porque en política los partidos rara vez desaparecen por culpa de sus adversarios.
La mayoría de las veces comienzan a deteriorarse cuando dejan de parecerse a las razones que los llevaron al poder.










