Brasilia. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó como un “hito lamentable” la decisión de Estados Unidos de imponer un arancel del 25 % a los productos brasileños y anunció que su Gobierno responderá mediante la Ley de Reciprocidad.
El mandatario aseguró que el gravamen carece de justificación y acusó a Washington de adoptar una medida unilateral contra uno de sus principales socios comerciales en la región.
Lula sostuvo que la decisión no responde a la realidad de las relaciones económicas entre ambos países. Recordó que durante los últimos quince años Estados Unidos acumuló un superávit de bienes y servicios con Brasil valorado en 424,500 millones de dólares.
También indicó que el 76 % de las importaciones estadounidenses ingresó a Brasil sin pagar aranceles durante el último año, mientras que la tasa promedio aplicada al resto fue de apenas un 3.1 %.
El nuevo castigo comercial fue adoptado después de una investigación estadounidense sobre supuestas prácticas desleales de Brasil.
Entre los principales puntos cuestionados figura Pix, el sistema brasileño de pagos digitales, señalado por presuntamente perjudicar a competidores estadounidenses vinculados al negocio de las tarjetas de crédito.
Lula rechazó esas acusaciones y afirmó que su Gobierno presentó pruebas para refutar cada uno de los argumentos utilizados contra Brasil.
El presidente consideró infundadas las críticas contra Pix, la regulación de las plataformas digitales y las políticas brasileñas relacionadas con la deforestación.
Ante la entrada en vigor del arancel, Brasil comenzará inmediatamente los procedimientos necesarios para activar los mecanismos contemplados en su Ley de Reciprocidad.
El Gobierno también llevará nuevamente la controversia ante el sistema internacional encargado de resolver disputas comerciales entre países.
Desde Estados Unidos acusaron a la administración brasileña de no negociar de buena fe y responsabilizaron directamente a Lula por el fracaso de las conversaciones.
El mandatario brasileño respondió señalando a la familia del expresidente Jair Bolsonaro como responsable de promover las acciones que desembocaron en la investigación comercial y en la posterior aplicación de los aranceles.
La disputa entra ahora en una nueva etapa. Estados Unidos ya aplicó el golpe económico y Brasil prepara su respuesta.
Lo que comenzó como una investigación comercial amenaza con convertirse en una guerra de aranceles entre las dos mayores economías del continente.










