San Francisco de Macorís inicia este lunes una paralización de dos días y Salcedo hará lo mismo desde el martes. Organizaciones populares advierten que las protestas podrían extenderse a otros municipios de la región.
SAN FRANCISCO DE MACORÍS. Organizaciones sociales y populares iniciaron este lunes una nueva jornada de protestas en el Cibao con una huelga de 48 horas en San Francisco de Macorís, mientras otros municipios preparan movilizaciones similares por el costo de los servicios básicos, los combustibles y distintas obras comunitarias pendientes.
El paro en San Francisco de Macorís se desarrollará durante este lunes 19 y martes 20 de octubre.
La convocatoria fue aprobada por el Colectivo de Lucha durante una asamblea en la que participaron más de 150 dirigentes comunitarios y representantes de organizaciones sociales.
Los convocantes aseguran que la huelga será pacífica, aunque estará acompañada por movilizaciones en las calles.
Las protestas no terminarán en San Francisco.
Organizaciones populares de Salcedo convocaron otra huelga de 48 horas para los días martes 20 y miércoles 21.
También se anuncian movilizaciones posteriores en Licey al Medio y Navarrete, mientras la Coalición de Organizaciones Sociales, Ambientalistas y Populares del Cibao mantiene abierta la posibilidad de convocar posteriormente un paro regional.
Entre los principales reclamos aparecen la reducción de los precios de los combustibles y de las tarifas eléctricas, el cese de los apagones y medidas frente al aumento del costo de los alimentos.
Las organizaciones también exigen mejoras en el suministro de agua potable, asfaltado de calles, reparación de carreteras, construcción de aceras y contenes y terminación de centros educativos.
Dirigentes de las protestas sostienen que buena parte de esas demandas han sido planteadas anteriormente a las autoridades sin recibir soluciones definitivas.
El movimiento ocurre pocos días después de una huelga de 48 horas realizada en Bonao, donde organizaciones populares paralizaron parcialmente el comercio, el transporte y la docencia para reclamar respuestas a problemas similares.
Los convocantes consideran esas protestas parte de un proceso regional de presión sobre el Gobierno.
La reacción del comercio organizado, sin embargo, no ha sido uniforme.
Representantes empresariales de San Francisco de Macorís rechazaron el llamado a huelga y exhortaron a los establecimientos a mantener sus puertas abiertas.
La Cámara de Comercio y otras organizaciones empresariales sostienen que el diálogo constituye una vía más adecuada para canalizar las demandas y advierten sobre las pérdidas económicas que puede provocar una paralización.
Las autoridades también reforzaron la seguridad.
La Policía Nacional anunció un amplio dispositivo preventivo junto al Ejército y otros organismos para garantizar la libre circulación y proteger comercios y propiedades durante las protestas.
El director regional Nordeste de la Policía, general Orison Olivence Minaya, advirtió que serán sometidas a la justicia las personas que cometan actos violentos o violaciones a la ley.
Las organizaciones convocantes insisten en que buscan una movilización pacífica.
También aseguran estar dispuestas a dialogar con el Gobierno, pero condicionan cualquier negociación a la presentación de soluciones concretas.
El Cibao entra así en una nueva semana de protestas escalonadas.
San Francisco comienza este lunes.
Salcedo seguirá el martes.
Y las organizaciones populares ya advierten que, si las respuestas no llegan, el próximo paso podría ser una huelga regional.









