Francia, Italia y España registran fuertes pérdidas en verduras, cereales, vino, leche y otros alimentos mientras los gobiernos preparan ayudas de emergencia
Bruselas. La agricultura europea atraviesa una de sus peores crisis en años.
Las sucesivas olas de calor y la sequía extrema están destruyendo cosechas, reduciendo la producción ganadera y obligando a varios gobiernos a preparar paquetes de ayuda para evitar mayores pérdidas en el campo.
Francia es uno de los países más golpeados.
La producción de brócoli ha caído alrededor de 60 %, la de guisantes cerca de 40 % y la de alcachofas entre 50 % y 100 % en algunas zonas.
El maíz tampoco escapa.
La cosecha francesa podría reducirse 35 % respecto a 2025 y quedar alrededor de nueve millones de toneladas, un nivel que no se veía desde 1980.
La crisis ya salió de los cultivos.
Los productores de leche reportan descensos de entre 10 % y 15 %, mientras la producción de heno necesaria para alimentar al ganado durante el invierno se encuentra cerca de 30 % por debajo de la media histórica.
Las altas temperaturas también están afectando a las aves.
Francia produce actualmente cerca de un millón de huevos menos cada día debido al aumento de la mortalidad provocado por el calor.
Italia enfrenta un escenario similar.
Más del 60 % de sus tierras agrícolas sufren algún grado de sequía y las pérdidas económicas ya superan los 3,000 millones de euros.
En España, varias regiones registran fuertes caídas en las cosechas de cereales y el sector vitivinícola calcula que la producción de vino podría disminuir alrededor de 20 % durante 2026.
El problema no es solamente cuánto producirán los agricultores.
Menos cosechas significan menos oferta, mayores costos y presión sobre los precios de los alimentos.
Europa ya había sufrido durante los últimos años el impacto de la energía cara, la guerra, las dificultades logísticas y el aumento de los fertilizantes.
Ahora el clima golpea directamente la tierra.
Los gobiernos comienzan a preparar ayudas.
Pero pueden compensar dinero.
No pueden fabricar lluvia.










