Santo Domingo. Seis de cada diez casos de cáncer de mama en República Dominicana se diagnostican cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas avanzadas, una realidad que reduce las probabilidades de supervivencia, obliga a tratamientos más agresivos y aumenta la presión sobre el sistema de salud. (Diario Libre)
Durante 2024, el Seguro Familiar de Salud registró 11,720 personas diagnosticadas con esta enfermedad, de las cuales 11,162 eran mujeres y 558 hombres. Ante este panorama, especialistas consideran que fortalecer la atención primaria permitiría detectar los casos con mayor rapidez y mejorar los resultados de los tratamientos. (Diario Libre)
La cifra debería preocupar.
No porque el cáncer de mama sea inevitable.
Sino porque, en muchos casos, detectarlo a tiempo cambia por completo el pronóstico.
Ese es el verdadero desafío.
No esperar a que el paciente llegue al hospital.
Sino lograr que el sistema de salud llegue primero al paciente.
La atención primaria cumple precisamente esa función. Es el nivel del sistema que conoce a la comunidad, identifica factores de riesgo, promueve chequeos preventivos y facilita diagnósticos tempranos antes de que aparezcan complicaciones.
Cuando esa puerta falla, el hospital termina recibiendo pacientes más graves, tratamientos más costosos y menores probabilidades de éxito.
El problema, por tanto, no es únicamente médico.
También es organizacional.
Un sistema sanitario que diagnostica tarde siempre gastará más recursos que uno que logra prevenir o detectar precozmente la enfermedad.
Por esa razón, República Dominicana desarrollará un plan piloto junto con Costa Rica y Panamá para fortalecer la detección temprana del cáncer de mama desde la atención primaria, mediante un trabajo coordinado entre instituciones públicas y privadas. (Diario Libre)
La meta no debería limitarse a aumentar el número de diagnósticos.
Debe ser reducir el porcentaje de mujeres que descubren la enfermedad cuando ya ha avanzado demasiado.
Porque frente al cáncer de mama, el tiempo también es un tratamiento.
Y, muchas veces, el diagnóstico temprano puede marcar la diferencia entre una enfermedad tratable y una oportunidad perdida. (Diario Libre)










