Kiev. Ucrania se prepara para una profunda reestructuración política tras la renuncia de la primera ministra Yulia Svyrydenko, en un movimiento impulsado por el presidente Volodímir Zelenski para reorganizar su administración en plena guerra con Rusia.
La salida de la jefa de Gobierno abre la puerta a una renovación del gabinete y a cambios en otras instituciones del Estado, como parte de una estrategia con la que el mandatario busca fortalecer el funcionamiento del Ejecutivo frente a los desafíos que enfrenta el país.
Zelenski agradeció el trabajo realizado por Svyrydenko y adelantó que le ha propuesto asumir una nueva responsabilidad relacionada con un socio internacional estratégico, aunque no ofreció detalles sobre el cargo.
La ahora ex primera ministra aseguró que seguirá al servicio de Ucrania y expresó su disposición a asumir las nuevas tareas que le sean asignadas para fortalecer la posición del país.
El mandatario también anunció que cada una de las áreas prioritarias de la política exterior será dirigida por funcionarios con experiencia específica, con el objetivo de acelerar la ejecución de los acuerdos internacionales y reforzar la estrategia del Gobierno.
La reorganización ocurre en un momento especialmente complejo para Ucrania, que continúa enfrentando la guerra, desafíos económicos y una intensa agenda diplomática con sus aliados.
Los cambios deberán ser formalizados conforme al procedimiento establecido por las autoridades ucranianas y marcarán una nueva etapa en la conducción política del país.










