El acuerdo permitiría restablecer el tránsito marítimo, pero daría a Teherán una influencia directa sobre una de las rutas petroleras más importantes del mundo
Teherán. Irán y Omán están cerca de alcanzar un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, cerrado al tránsito regular desde el inicio de la guerra en febrero.
El borrador contempla dividir la circulación marítima entre ambos países.
Los buques que entren al golfo Pérsico navegarían por un canal próximo a la costa iraní y bajo supervisión de Teherán. Los barcos que salgan utilizarían una ruta cercana a Omán. (RT en Español)
El acuerdo también incluiría el cobro de una tarifa por servicios de seguridad, protección ambiental y asistencia a petroleros y buques de carga. Los ingresos serían repartidos entre Irán y Omán. (RT en Español)
La reapertura aliviaría uno de los principales focos de presión sobre el mercado energético mundial.
Antes de la guerra, cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado comercializados internacionalmente atravesaba el estrecho de Ormuz. (Reuters)
Pero el pacto plantea un problema para Estados Unidos.
Washington exige que la vía vuelva a funcionar como un paso internacional abierto, sin peajes ni control directo de Irán. El proyecto que negocian Teherán y Mascate concede precisamente a la República Islámica una capacidad de supervisión que no tenía antes del conflicto. (Reuters)
Irán también ha advertido que el estrecho no será reabierto mientras Estados Unidos mantenga el bloqueo naval sobre sus puertos.
Esa condición convierte el acuerdo marítimo en parte de una negociación mucho más amplia sobre el cese de las hostilidades, las sanciones y el programa nuclear iraní. (RT en Español)
El presidente Donald Trump ha presentado la reapertura como una prioridad inmediata y ha afirmado que un acuerdo podría producirse rápidamente. Teherán, sin embargo, insiste en que sus conversaciones actuales son con Omán y niega que exista una negociación directa con Washington. (The Guardian)
Los mercados reaccionaron con una caída del petróleo después de que funcionarios estadounidenses aseguraran que el pacto estaba cerca. (Financial Times)
Ormuz podría volver a abrir.
Pero no como antes.
Irán perdió barcos, instalaciones y hombres durante la guerra. Ahora quiere salir del conflicto con algo más valioso: una parte del control sobre la arteria energética más sensible del planeta.










