Santiago. Los centros especializados en trastornos del neurodesarrollo de Santiago operan al límite de su capacidad ante el creciente número de niños y adolescentes que requieren evaluación, diagnóstico y terapias.
Especialistas consultados advierten que la demanda de atención ha aumentado de manera sostenida, provocando listas de espera cada vez más largas y dificultades para que las familias accedan a los servicios.
Los casos más frecuentes corresponden al trastorno del espectro autista (TEA), déficit de atención e hiperactividad (TDAH), discapacidad intelectual y trastornos del lenguaje, condiciones que requieren seguimiento multidisciplinario durante años.
Médicos explican que parte del incremento responde a una detección más temprana y a una mayor conciencia de los padres sobre las señales de alerta. Sin embargo, consideran que la infraestructura disponible ya no es suficiente para responder al volumen de pacientes.
La principal dificultad no está en diagnosticar.
Está en conseguir espacio para atender.
Centros públicos y privados enfrentan una capacidad limitada, mientras que muchas familias deben esperar meses para iniciar terapias fundamentales para el desarrollo de los menores.
A esto se suma el elevado costo de los tratamientos especializados y la escasa cobertura de algunos servicios, lo que obliga a numerosos padres a asumir gastos permanentes de su propio bolsillo.
Los especialistas insisten en que la intervención temprana sigue siendo el factor que más influye en el pronóstico de estos pacientes.
Por eso recomiendan acudir a evaluación médica ante retrasos en el habla, dificultades para socializar, problemas persistentes de conducta o cualquier alteración en el desarrollo infantil.
La cantidad de diagnósticos sigue creciendo.
La gran pregunta es si el sistema de salud crecerá al mismo ritmo. (listindiario.com)










