De casi 7,000 comercios que operaban antes del desastre apenas sobreviven 1,752 y la actividad económica podría caer hasta 70 % durante el tercer trimestre
La Guaira. Dos meses después de los terremotos que golpearon la costa venezolana, La Guaira volvió a abrir negocios.
La economía, todavía no.
De los casi 7,000 comercios que funcionaban antes del desastre, apenas 1,752 habían logrado reabrir a finales de julio.
El golpe es brutal.
Economistas estiman que la actividad económica de la región podría contraerse entre 55 % y 70 % durante el tercer trimestre de 2026 frente al mismo período del año pasado.
El turismo, una de las principales fuentes de ingresos de La Guaira, prácticamente desapareció.
Antes de los terremotos, más de 15,000 personas trabajaban en actividades vinculadas a visitantes que bajaban desde Caracas hacia las playas durante los fines de semana.
Ahora muchos balnearios siguen restringidos, hoteles permanecen cerrados y los comercios que lograron sobrevivir dependen de una clientela completamente distinta.
Policías.
Militares.
Rescatistas.
Familiares que todavía buscan desaparecidos.
La economía se reorganizó alrededor del desastre.
Una encuesta de la Cámara de Comercio de La Guaira calcula que los ingresos del sector productivo se desplomaron alrededor de 80 %.
Más del 70 % de los negocios consultados opera a menos de la mitad de su capacidad y el 84 % asegura que no puede garantizar la conservación de todos sus empleos.
Las pérdidas directas provocadas por los terremotos en La Guaira ascienden a unos US$4,982 millones, según estimaciones del Banco Mundial.
El Gobierno regional anunció US$20.5 millones en financiamiento para ayudar a 2,300 comercios, emprendedores y pequeñas empresas dentro del plan de recuperación.
Pero levantar una economía destruida requiere mucho más que volver a subir una santamaría.
Muchos trabajadores perdieron sus casas.
Otros perdieron familiares.
Muchos negocios perdieron directamente a sus clientes.
La Guaira está trabajando otra vez.
Pero todavía trabaja para sobrevivir.
El turismo no ha regresado.
Y sin él, buena parte de la economía tampoco.










