Paolo Pigozzi, Robert Florentino, Bernardo Pie y Josué Araújo llevaron al país a lo más alto del podio en esquí náutico, judo, taekwondo y ajedrez
Santo Domingo. República Dominicana vivió este lunes una de sus jornadas más brillantes en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
Paolo Pigozzi, Robert Florentino, Bernardo Pie y Josué Araújo conquistaron medallas de oro en cuatro disciplinas distintas y pusieron a sonar el himno nacional una y otra vez.
No fue una victoria aislada. Fue una ofensiva.
Pigozzi se coronó campeón en la modalidad Overall masculino de esquí náutico, después de imponerse en una competencia que combina las pruebas de slalom, figuras y salto.
Su triunfo confirmó el peso de una familia que se ha convertido en referencia del esquí náutico dominicano y que llegó a estos Juegos con la presión de competir en casa.
En judo, Robert Florentino volvió a demostrar por qué es uno de los atletas más sólidos de la delegación nacional.
El dominicano conquistó el oro en la categoría de menos de 90 kilogramos, tras avanzar con autoridad hasta la final y vencer en el combate decisivo.
Florentino no llegó al torneo a buscar experiencia. Llegó a ganar.
Bernardo Pie también cumplió en taekwondo. El experimentado atleta dominicano se impuso en su división y añadió otro título centroamericano a una carrera construida alrededor de grandes competencias internacionales.
Su oro tuvo además un valor simbólico. Pie es uno de los rostros más reconocidos del deporte dominicano y volvió a responder cuando el país esperaba una medalla.
La cuarta victoria llegó desde un escenario completamente distinto.
Josué Araújo ganó el oro en ajedrez rápido masculino, segundo tablero, y consiguió la primera medalla dorada de República Dominicana en esta disciplina desde que el ajedrez fue incorporado al programa de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Araújo firmó una actuación dominante frente a rivales de amplia experiencia regional. Ganó partidas decisivas y convirtió una disciplina silenciosa en una de las grandes noticias de la jornada.
Los cuatro oros muestran también la amplitud de la actuación dominicana.
Uno llegó sobre el agua. Otro sobre el tatami. El tercero en combate. El cuarto frente a un tablero.
No hubo una sola fórmula.
Hubo preparación, presión y atletas capaces de responder cuando la medalla dejó de ser promesa y se convirtió en obligación.
República Dominicana compite como anfitriona y carga con expectativas superiores a cualquier otra edición. Este lunes, al menos, no pidió paciencia.
Ganó.










