WASHINGTON.– El Tribunal Supremo de Estados Unidos bloqueó el intento de la administración de Donald Trump de imponer nuevas reglas al voto por correo cuando faltan apenas siete semanas para las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
La decisión mantiene suspendida una regulación del Servicio Postal que obligaba a los estados a utilizar sobres previamente aprobados y dotados de códigos de barras, además de compartir determinados datos de los votantes con las autoridades federales.
El Servicio Postal podía negarse a procesar papeletas enviadas bajo sistemas que no cumplieran las nuevas condiciones.
El Gobierno defendió las medidas como necesarias para combatir el fraude y reforzar la seguridad electoral.
Varios estados y organizaciones de derechos electorales las impugnaron alegando que el Ejecutivo carecía de autoridad para modificar de esa manera los procedimientos electorales y que introducir los cambios tan cerca de los comicios podía impedir que votos legítimos fueran procesados.
El Supremo rechazó la petición del Gobierno para levantar la suspensión.
El juez Brett Kavanaugh, nombrado por Trump durante su primer mandato, sostuvo que existe al menos una posibilidad razonable de que el Servicio Postal tenga autoridad legal para establecer determinadas reglas, pero consideró que aplicarlas en este momento podría resultar arbitrario porque las autoridades estatales y locales ya no disponen de tiempo suficiente para reorganizar sus sistemas.
Los jueces Samuel Alito y Clarence Thomas votaron en contra de mantener el bloqueo.
Trump reaccionó criticando duramente al tribunal y a varios de los magistrados conservadores que él mismo nombró.
El fiscal general Todd Blanche aseguró posteriormente que la administración cumplirá la decisión judicial.
El fallo, sin embargo, resuelve solamente uno de los conflictos electorales abiertos antes de las elecciones de medio término.
El Departamento de Justicia continúa reclamando a numerosos estados información sobre sus registros de votantes y ordenó recientemente preservar documentación relacionada con las elecciones de 2024.
El Departamento de Seguridad Nacional también desarrolla iniciativas dirigidas a identificar posibles personas no ciudadanas inscritas en los registros electorales.
La administración sostiene que esas acciones buscan garantizar que únicamente ciudadanos estadounidenses participen en elecciones federales.
Funcionarios estatales, organizaciones de derechos civiles y dirigentes demócratas cuestionan varias de esas medidas y advierten sobre posibles errores, invasiones de privacidad y una expansión de las competencias federales sobre procesos tradicionalmente administrados por los estados.
Trump también ha presionado al Congreso para aprobar la denominada SAVE America Act, que endurecería los requisitos para demostrar ciudadanía e identidad al registrarse y votar.
La propuesta cuenta con apoyo republicano, pero hasta ahora no reúne los votos necesarios en el Senado.
La batalla por el voto por correo queda, por tanto, frenada para noviembre.
La discusión más amplia sobre quién controla las reglas electorales estadounidenses está lejos de terminar.









