Los acusados habrían recibido más de US$800,000 para captar personas y enviarlas a Rusia. La justicia panameña rechazó dejarlos en libertad ante el riesgo de fuga y posibles amenazas contra las víctimas.
Ciudad de Panamá. Tres ciudadanos dominicanos acusados de integrar una presunta red de trata de personas dedicada a reclutar panameños para combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania permanecerán bajo detención provisional, por decisión de un tribunal panameño.
Los imputados, identificados como Joselyn Ramírez, Rolando Newball y María Inés García, enfrentan cargos por presunta trata de personas agravada y delincuencia organizada. Sus abogados apelaron la medida y tendrán una audiencia el próximo 15 de octubre.
La Fiscalía sostiene que la organización recibió transferencias superiores a US$800,000 para financiar sus operaciones de reclutamiento y traslado de personas hacia Rusia.
Según las investigaciones, la presunta red utilizaba plataformas como TikTok para contactar a posibles reclutas y ofrecerles importantes remuneraciones económicas. Sin embargo, las autoridades señalan que las promesas no siempre se cumplían y que algunas víctimas eran despojadas de sus pasaportes al llegar al frente de guerra.
Uno de los afectados consiguió regresar a Panamá después de denunciar que nunca recibió los US$2,000 que le habían prometido. Otros dos jóvenes lograron escapar antes de viajar y alertaron a las autoridades.
El juez Luis Ceballos justificó la prisión provisional por la gravedad de los delitos investigados, el peligro de fuga y los riesgos de manipulación de pruebas y afectación de las víctimas. La Fiscalía informó que uno de los denunciantes habría recibido amenazas incluso durante el proceso judicial.
El caso forma parte de la operación Rescate Soberano, mediante la cual las autoridades panameñas investigan una estructura internacional de reclutamiento con fines militares. Hasta el momento, seis personas han sido procesadas en la investigación.
De acuerdo con informaciones publicadas por la prensa panameña, al menos seis ciudadanos reclutados han muerto y otros 15 permanecen desaparecidos.
La investigación continúa mientras las autoridades intentan determinar el alcance de la organización, sus mecanismos de financiamiento y sus posibles conexiones internacionales.
Información contrastada con Diario Libre y la Policía Nacional de Panamá. Los hechos atribuidos a los imputados siguen bajo investigación judicial.










