Santo Domingo. El conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán alcanzó dos meses sin que se haya logrado un acuerdo de paz, pese a múltiples intentos de negociación que siguen sin avances concretos.
La guerra comenzó el 28 de febrero tras un ataque dirigido contra la cúpula iraní en Teherán, que dejó muerto al líder supremo Alí Jameneí junto a altos mandos militares, detonando una escalada inmediata en la región.
Desde entonces, el conflicto ha dejado miles de víctimas: más de 3,300 muertos en Irán, más de 2,500 en Líbano, además de decenas de fallecidos en Israel y otros países del Golfo.
En respuesta a los ataques, Irán cerró el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, lo que ha impactado directamente los precios del crudo a nivel global.
Aunque a mediados de abril se iniciaron conversaciones entre Washington y Teherán en Pakistán, las negociaciones permanecen estancadas, sin señales de un alto el fuego cercano.
Mientras tanto, el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos ha provocado que decenas de buques queden varados en puertos clave iraníes, afectando rutas comerciales en Asia y aumentando la presión económica sobre el país.
El escenario sigue marcado por la incertidumbre, con la comunidad internacional en alerta ante el riesgo de una escalada mayor que podría tener consecuencias globales en energía, comercio y estabilidad geopolítica.










