Inicio / Mundo / La nueva caída de Alex Saab: del “diplomático rescatado” al hombre entregado por el propio chavismo

La nueva caída de Alex Saab: del “diplomático rescatado” al hombre entregado por el propio chavismo

Caracas. Alex Saab, uno de los operadores financieros más importantes del chavismo y figura protegida durante años por Nicolás Maduro, terminó deportado a Estados Unidos por el propio gobierno venezolano encabezado ahora por Delcy Rodríguez.  

La historia tiene algo de tragedia tropical y algo de purga interna clásica del poder.

Saab pasó años siendo presentado por el chavismo como:

  • empresario patriota
  • enviado diplomático
  • víctima del “imperialismo”
  • pieza clave para romper sanciones económicas.  

Maduro incluso organizó campañas internacionales por su liberación cuando Saab fue detenido en Cabo Verde en 2020 y posteriormente extraditado a Estados Unidos en 2021 por cargos de lavado de dinero.  

En 2023, Washington lo liberó como parte de un intercambio de prisioneros con Caracas. Saab regresó a Venezuela recibido casi como héroe revolucionario.  

Pero el tablero cambió violentamente en enero de 2026, tras la captura de Nicolás Maduro durante la operación militar estadounidense sobre Venezuela y el ascenso de Delcy Rodríguez como presidenta encargada.  

Desde entonces comenzó la caída acelerada de Saab:

  • fue removido del gabinete
  • perdió protección política
  • fue detenido en secreto en febrero
  • y finalmente deportado a Miami bajo custodia de la DEA.  

El gobierno venezolano justificó la medida alegando que Saab estaba involucrado en “diversos delitos” en Estados Unidos y actuó bajo normas migratorias venezolanas.  

Pero el golpe político real es otro:
el hombre que Maduro convirtió en símbolo de resistencia terminó entregado por la nueva estructura chavista para sobrevivir.  

Según El País, dentro del chavismo Saab ya era visto como figura incómoda, acusado incluso de alimentar campañas contra sectores de la nueva cúpula encabezada por Delcy Rodríguez.  

Y ahí aparece la lógica brutal del poder:

mientras Saab fue útil para conseguir dinero, petróleo, importaciones y triangulaciones financieras, fue protegido como “diplomático”.

Cuando cambió el equilibrio interno del régimen, se convirtió en carga negociable.

La entrega también abre interrogantes enormes:

  • su verdadera nacionalidad
  • sus negocios internacionales
  • las finanzas del chavismo
  • posibles acuerdos entre Caracas y Washington
  • y cuánto sabe Saab sobre la estructura económica del poder venezolano.  

Porque Saab no era solamente un empresario.

Era una caja negra ambulante del chavismo.

Y ahora esa caja negra está en manos de Estados Unidos.

Situación incómoda. Muy incómoda.

Especialmente para todos los que hace apenas dos años lo llamaban “héroe diplomático” mientras imprimían afiches con su cara.

Etiquetado:

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *