La obra busca recuperar espacio público para la recreación, el deporte y la convivencia en uno de los municipios industriales más importantes del país.
Bajos de Haina, San Cristóbal. El presidente Luis Abinader y el ministro de Turismo, David Collado, inauguraron este lunes la primera etapa del Bulevar de la Salud en Bajos de Haina, una obra urbana concebida para ofrecer áreas de recreación, deporte, encuentro familiar y convivencia comunitaria.
El proyecto, levantado en una zona de más de 27,000 metros cuadrados, incluye senderos peatonales, áreas verdes, cancha de baloncesto, zona infantil, anfiteatro, mobiliario urbano, iluminación, estacionamientos y espacios destinados al esparcimiento de niños, jóvenes y adultos.
De acuerdo con los datos ofrecidos durante la entrega, la intervención beneficiará a más de 83,000 habitantes de la demarcación, en un municipio que durante décadas ha sido reconocido por su importancia industrial, pero también por sus desafíos ambientales, urbanos y sociales.
El Gobierno presentó la obra como parte de una visión de recuperación de espacios públicos y mejora de la calidad de vida. Abinader sostuvo que este tipo de infraestructura va más allá del cemento, al crear lugares donde las familias puedan caminar, reunirse, ejercitarse y compartir en condiciones dignas.
Collado, por su parte, destacó que el proyecto forma parte de las inversiones impulsadas desde el Ministerio de Turismo para fortalecer espacios comunitarios y urbanos en Haina. Según lo informado, la inversión pública acumulada en distintas obras del municipio asciende a cientos de millones de pesos.
Durante el acto también se mencionaron otros proyectos para Haina, entre ellos la ampliación del mercado, la extensión del teleférico hasta Quita Sueño, la ampliación de la carretera Sánchez, la entrega de títulos de propiedad y nuevas obras comunitarias.
El Bulevar de la Salud fue construido en terrenos vinculados al Ejército de la República Dominicana, como parte de una iniciativa que busca poner espacios públicos al servicio de la comunidad.
En una segunda etapa, el proyecto contempla la construcción de un centro comunitario para ofrecer servicios a los residentes de Haina.
Más allá de la inauguración, el gran reto será garantizar mantenimiento, seguridad, limpieza y apropiación comunitaria. Porque una obra pública no se mide solo por el día en que se entrega, sino por la vida que logra generar años después.
Para Haina, un municipio trabajador y estratégico, recuperar un espacio abandonado y convertirlo en un lugar de encuentro representa una señal importante: el desarrollo también se construye con parques, sombra, deporte, convivencia y dignidad urbana.










