Teherán. Irán advirtió que cualquier país o actor que colabore con una agresión contra su territorio será tratado como un blanco legítimo, aunque no participe directamente en el ataque.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, resumió la doctrina de respuesta de Teherán con una frase directa: “ojo por ojo”.
Según el canciller, cualquier ofensiva contra Irán o sus infraestructuras recibirá una respuesta poderosa y decisiva.
La advertencia no se limita al agresor directo. También alcanza a quienes proporcionen bases, apoyo logístico o cualquier otro tipo de asistencia para ejecutar los ataques.
Estados Unidos utiliza instalaciones militares en Catar, Baréin, Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos durante sus operaciones contra territorio iraní.
Teherán considera a esos países participantes del conflicto debido al respaldo ofrecido a Washington, y varias de esas instalaciones ya han sido atacadas como represalia.
Irán también señala al Reino Unido, que ha autorizado el uso de bases como Diego García, en el océano Índico, y Fairford, en Inglaterra, para apoyar operaciones estadounidenses.
La amenaza llega mientras Washington y Teherán intercambian ataques y Estados Unidos mantiene el bloqueo naval sobre puertos iraníes.
Donald Trump ha advertido que las operaciones continuarán y ha amenazado con atacar centrales eléctricas, puentes y objetivos energéticos si Irán se niega a negociar.
La Guardia Revolucionaria iraní respondió anunciando una operación que, según afirmó, será lamentada por Washington si continúan los bombardeos.
También advirtió que, ante una nueva escalada, no permitirá la exportación de petróleo desde la región y atacará infraestructuras energéticas y económicas.
Irán acaba de ampliar el mapa de la guerra.
Para Teherán, ya no será enemigo solamente quien dispare. También quien preste la pista, abra la base o ayude a cargar el arma.










