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Trump y Milei terminan fortaleciendo la campaña de Lula en Brasil

Las sanciones de Washington y los ataques del presidente argentino permiten al mandatario brasileño convertir la elección en una defensa de la soberanía nacional

Río de Janeiro. Donald Trump y Javier Milei querían golpear a Luiz Inácio Lula da Silva.

Por ahora, están ayudándolo.

A menos de dos meses de las elecciones presidenciales de Brasil, las crisis abiertas con Estados Unidos y Argentina han permitido a Lula transformar una campaña difícil en una defensa de la soberanía nacional frente a la injerencia extranjera. (El País)

El conflicto más serio llega desde Washington.

La administración Trump impuso nuevos aranceles a productos brasileños, negó la visa a la embajadora de Brasil y acusó al país de prácticas comerciales desleales. El Gobierno brasileño respondió denunciando un intento de interferir en las elecciones de octubre. (El País)

Lula aprovecha cada golpe para vincular a Trump con la familia Bolsonaro.

Su principal rival, Flávio Bolsonaro, es hijo del expresidente Jair Bolsonaro y mantiene una estrecha relación política con el trumpismo. Otro de los hijos, Eduardo Bolsonaro, lleva meses en Estados Unidos presionando por sanciones contra Brasil para favorecer a su padre. (El País)

La estrategia de Lula consiste en presentar a sus adversarios como dirigentes dispuestos a perjudicar al país para recuperar el poder.

El presidente ya los llama “traidores de la patria”.

La pelea con Milei refuerza ese argumento.

El mandatario argentino viajó a São Paulo para apoyar públicamente la candidatura de Flávio Bolsonaro y volvió a insultar a Lula, provocando la peor crisis diplomática entre Brasil y Argentina en décadas. (El País)

El Gobierno brasileño intenta no romper completamente los canales institucionales, pero utiliza los ataques para mostrar a Lula como el dirigente que enfrenta solo a una derecha continental alineada con Washington.

Las encuestas todavía muestran una carrera abierta.

Un sondeo de Quaest publicado esta semana coloca a Lula con 44 % frente a 39 % de Flávio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta. En julio, la diferencia era de ocho puntos, por lo que la ventaja del mandatario se ha reducido. (Reuters)

Lula no tiene la elección ganada.

Pero ya encontró el terreno donde quiere disputarla.

No hablar únicamente de inflación, desgaste o promesas incumplidas.

Hablar de Brasil contra quienes intentan doblarlo desde fuera.

Trump y Milei querían convertir a Lula en un problema regional.

Le terminaron regalando una campaña.

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