El comandante del Comando Sur estadounidense, Francis Donovan, calificó a República Dominicana como un aliado fundamental en la lucha contra el crimen organizado. El reconocimiento se produce después de una conferencia en Santo Domingo que reunió a 19 países para coordinar operaciones contra los cárteles.
Estados Unidos reafirmó la importancia de República Dominicana en su estrategia de seguridad para el Caribe y América Latina, destacando la cooperación militar y de inteligencia entre ambos países frente al narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales.
El comandante del Comando Sur estadounidense, general Francis L. Donovan, reconoció públicamente la colaboración dominicana durante un encuentro con el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre.
Donovan describió al país como un socio de larga trayectoria y subrayó que su ubicación geográfica resulta fundamental para las operaciones de seguridad en el hemisferio occidental.
Las declaraciones fueron difundidas el viernes 30 de octubre, después de la Conferencia de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C), celebrada en Santo Domingo con representantes de defensa y seguridad de 19 naciones.
El encuentro permitió avanzar en la elaboración de un plan operacional conjunto y una estructura de coordinación destinada a enfrentar las redes internacionales dedicadas al tráfico de drogas, armas y otras actividades ilícitas.
La iniciativa contempla ampliar el intercambio de inteligencia, desarrollar operaciones coordinadas y fortalecer los mecanismos de vigilancia sobre rutas utilizadas por las organizaciones criminales.
El proyecto también busca actuar contra las estructuras financieras y logísticas que sostienen a los cárteles, superando las operaciones tradicionales concentradas exclusivamente en la incautación de cargamentos.
La coalición fue impulsada en marzo de 2026 durante una reunión de autoridades de defensa celebrada en Miami. Posteriormente, sus integrantes avanzaron en la definición de mecanismos operativos durante un encuentro en Panamá.
La conferencia de Santo Domingo representa una nueva etapa de ese proceso, aunque todavía quedan pendientes detalles sobre la ejecución de las acciones conjuntas y las responsabilidades específicas de los países participantes.
El presidente Luis Abinader, quien encabezó la apertura del encuentro, defendió la necesidad de fortalecer la cooperación internacional y establecer resultados verificables frente a las organizaciones criminales.
La participación dominicana adquiere especial relevancia por su posición geográfica entre las principales rutas marítimas del Caribe y su proximidad a Haití, donde la expansión de grupos armados representa un desafío adicional para la seguridad regional.
El reconocimiento estadounidense confirma la importancia que Washington atribuye a República Dominicana dentro de su arquitectura de cooperación militar y antidrogas, en un momento en que los países de la región buscan articular respuestas conjuntas frente a organizaciones criminales que operan más allá de sus fronteras.









