Santo Domingo, RD. El expresidente Leonel Fernández aseguró que la crisis económica que enfrenta República Dominicana no tiene su origen principal en la guerra en Oriente Medio, sino en las políticas económicas aplicadas por el Gobierno del PRM desde 2020.
Durante una nueva edición de “La Voz del Pueblo”, Fernández afirmó que el deterioro económico “precede a la guerra” y responsabilizó directamente al modelo de gasto público, endeudamiento y expansión de la nómina estatal impulsado por la actual administración.
“No negamos que el conflicto en Medio Oriente tiene impacto en la economía del mundo, en el precio de los combustibles, el transporte y los alimentos. Pero la crisis precede a la guerra y es una crisis que ha sido incubada por la ineficiencia y la improvisación del actual gobierno”, declaró el líder de la Fuerza del Pueblo.
Fernández sostuvo que el Gobierno intenta utilizar el conflicto internacional como “chivo expiatorio” para justificar problemas económicos que, según él, ya venían acumulándose antes de la actual crisis geopolítica.
Entre los principales señalamientos realizados por el exmandatario figuran:
- aumento acelerado del gasto corriente
- crecimiento de la deuda pública
- expansión de la nómina estatal
- incremento de subsidios
- aumento de transferencias al sector eléctrico.
Según las cifras presentadas por Fernández, el gasto público habría aumentado 87.5 % entre 2019 y 2025, mientras la deuda del sector público no financiero pasó de US$38,575 millones en 2020 a más de US$66,000 millones en marzo de 2026.
El dirigente opositor calificó las recientes medidas de austeridad anunciadas por el Gobierno como una “austeridad cosmética”, argumentando que no atacan los problemas estructurales de las finanzas públicas.
Fernández también criticó el crecimiento de los subsidios eléctricos y afirmó que las pérdidas del sistema energético continúan aumentando pese a las transferencias multimillonarias realizadas por el Estado.
Como parte del acto, comerciantes, profesionales y pequeños empresarios ofrecieron testimonios sobre aumentos en electricidad, agua, harina, productos de belleza y costos operacionales.
La ofensiva discursiva de Leonel tiene además un cálculo político bastante visible.
El Gobierno intenta explicar la presión económica mirando hacia afuera:
petróleo, Irán, guerra, mercados internacionales.
Leonel intenta mover el foco hacia adentro:
deuda, gasto, nómina y clientelismo.
Porque en política, incluso las crisis económicas terminan convertidas en una pelea por el relato.
Y nadie quiere cargar con la factura emocional del supermercado.










