Jalapeño consume menos energía y responde hasta 3.6 veces más rápido que sistemas Blackwell en determinadas pruebas; comenzará a instalarse en la infraestructura de OpenAI este año
San Francisco. OpenAI ya tiene funcionando su primer chip propio para inteligencia artificial.
Se llama Jalapeño.
Y en sus primeras pruebas ha conseguido algo que hasta hace poco parecía improbable: superar a los chips más avanzados de Nvidia en varias tareas de inferencia.
La clave está precisamente ahí.
Jalapeño no fue diseñado para entrenar modelos gigantes como GPT, sino para ejecutarlos una vez que ya han sido entrenados.
Es la parte de la inteligencia artificial que ocurre cada vez que alguien hace una pregunta en ChatGPT y espera una respuesta.
Y ocurre miles de millones de veces.
En pruebas realizadas con modelos como GPT-OSS 120B, DeepSeek R1 y Kimi K2.5, Jalapeño consiguió entre 1.5 y 1.9 veces más rendimiento por vatio que sistemas basados en Nvidia Blackwell.
También logró reducir la latencia entre 1.7 y 3.6 veces, dependiendo del modelo y la configuración.
Eso significa dos cosas importantes para OpenAI.
Más velocidad.
Y menos electricidad por respuesta.
El chip tiene una potencia nominal de 700 vatios, aunque durante las pruebas su consumo sostenido se mantuvo por debajo de 550.
Jalapeño fue desarrollado junto a Broadcom y diseñado específicamente alrededor de las necesidades de los grandes modelos de lenguaje.
Esa especialización explica parte de su ventaja.
Las GPU de Nvidia están diseñadas para realizar muchas clases distintas de cálculos. OpenAI pudo construir su chip concentrándose en una sola obsesión: ejecutar sus modelos de la manera más rápida y eficiente posible.
La compañía comenzará a desplegar Jalapeño dentro de su infraestructura antes de que termine 2026 y ya trabaja en una segunda y tercera generación.
Pero Nvidia no está derrotada.
Jalapeño no sustituye sus chips para entrenar modelos y OpenAI reconoce que seguirá comprando grandes cantidades de aceleradores Nvidia.
Lo que sí cambia es otra cosa.
Hasta ahora OpenAI construía la inteligencia.
Nvidia le vendía buena parte de las máquinas para hacerla funcionar.
Con Jalapeño, OpenAI empieza a construir también las máquinas.
Y cuando eres uno de los mayores compradores de chips del planeta, aprender a fabricar los tuyos no es un experimento.
Es una amenaza.










