Inicio / Mundo / ¿Qué es la “trampa de Tucídides” y por qué Xi cree que define la relación entre EE. UU. y China?

¿Qué es la “trampa de Tucídides” y por qué Xi cree que define la relación entre EE. UU. y China?

La llamada “trampa de Tucídides” es una teoría geopolítica utilizada para describir el riesgo de guerra que aparece cuando una potencia emergente amenaza con desplazar a una potencia dominante.  

El concepto fue popularizado por el politólogo de Harvard Graham Allison, inspirado en el historiador griego Tucídides y su análisis de la Guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta. La frase central de Tucídides era brutalmente simple: el ascenso de Atenas y el miedo que eso provocó en Esparta hicieron la guerra “inevitable”.  

Traducido al siglo XXI:

  • China sería la potencia emergente
  • Estados Unidos sería la potencia dominante
  • y el miedo mutuo podría empujar a ambos hacia un conflicto.  

Por eso Xi Jinping volvió a mencionar el concepto durante su reunión con Donald Trump en Pekín esta semana. Xi preguntó públicamente si ambos países serían capaces de “trascender la trampa de Tucídides” y construir una nueva relación entre grandes potencias sin terminar en guerra.  

Pero detrás de la frase elegante hay una advertencia bastante directa.

China percibe que:

  • Estados Unidos intenta contener su ascenso tecnológico y militar
  • Washington teme perder hegemonía global
  • Taiwán podría convertirse en detonante de un choque mayor.  

Xi mencionó específicamente Taiwán como “el tema más sensible” de la relación bilateral y advirtió que un mal manejo podría provocar “choques e incluso conflictos”.  

La teoría ganó fuerza porque Allison estudió 16 casos históricos de potencias emergentes enfrentando potencias dominantes y concluyó que 12 terminaron en guerra.  

Entre los ejemplos citados aparecen:

  • Atenas vs Esparta
  • Alemania vs Reino Unido
  • Japón vs Estados Unidos.  

Aunque también hubo excepciones donde el conflicto fue evitado, como:

  • Reino Unido y Estados Unidos a comienzos del siglo XX
  • Portugal y España mediante acuerdos territoriales.  

Muchos analistas consideran que Xi usa la “trampa de Tucídides” no solo como teoría histórica, sino como herramienta diplomática.

El mensaje chino sería algo así:
“China está creciendo. Eso no tiene por qué terminar en guerra… salvo que Estados Unidos intente impedirlo por la fuerza.”

Mientras tanto, en Washington muchos ven el concepto con desconfianza porque temen que funcione como justificación elegante para la expansión china en Asia y sobre Taiwán.  

La parte inquietante es que ambos países ya se comportan como rivales sistémicos:

  • guerra comercial
  • restricciones tecnológicas
  • disputa por semiconductores
  • militarización del Pacífico
  • competencia en inteligencia artificial
  • lucha por influencia global.  

Y ahí aparece el verdadero problema de la teoría:

la guerra no ocurre necesariamente porque alguien la quiera.

A veces ocurre porque ambos terminan convencidos de que el otro la considera inevitable.

Los humanos llevan 2,400 años estudiando eso y todavía no logran dejar de repetirlo. Fascinante especie.

Etiquetado:

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *