Bruno Foucher admitió relaciones íntimas con dos de las mujeres, mientras una auditoría detectó visitas frecuentes que encendieron las alarmas de seguridad en la Cancillería francesa
Bangui. Francia abrió un proceso disciplinario contra su embajador en República Centroafricana, Bruno Foucher, después de que una investigación interna revelara que recibió de manera habitual a decenas de jóvenes en su residencia oficial.
Entre enero de 2024 y marzo de 2026, cerca de 30 mujeres de entre 20 y 30 años habrían visitado la residencia del diplomático. Algunas permanecieron allí durante la noche.
La frecuencia llamó la atención del Ministerio francés de Asuntos Exteriores.
Una auditoría realizada en Bangui detectó alrededor de 15 visitas mensuales de este tipo y alertó sobre posibles violaciones de los protocolos de seguridad de la sede diplomática.
Foucher, de 65 años, explicó que varias de las jóvenes atravesaban situaciones difíciles y que las recibía para ofrecerles un lugar tranquilo donde descansar.
También aseguró que algunas eran estudiantes a las que ayudaba con sus estudios, permitiéndoles utilizar su biblioteca y su colección de películas.
En uno de los casos, el embajador financiaba los estudios de enfermería de una joven y le enviaba sobres con dinero.
El diplomático reconoció además haber mantenido relaciones íntimas con dos de las mujeres que frecuentaban la residencia.
La Cancillería francesa confirmó que existe una investigación administrativa en curso.
La inspección fue realizada en abril y el informe final llegó al ministro de Exteriores el 22 de mayo. A pesar de ello, todavía no se ha anunciado una sanción definitiva ni la destitución del embajador.
El caso ha provocado especial preocupación porque la residencia de un embajador no es un domicilio privado común.
Es una instalación oficial sometida a protocolos de seguridad, controles de acceso y protección de información sensible.
Foucher sigue formalmente en el cargo mientras París decide qué hacer con él.
La investigación ya determinó que las visitas existieron.
Ahora Francia tendrá que decidir si las explicaciones del embajador son suficientes.










